Tarzán y los náufragos
Tarzán y los náufragos Para Tarzán, la vida de un hombre no era mejor que la Vida de un antĂlope. Tarzán ayudarĂa a un antĂlope que estuviera en apuros, y ayudarĂa a un hombre que estuviera en apuros si el hombre lo mereciera. La Ăşnica diferencia era que un antĂlope en apuros siempre merecĂa ayuda, mientras que el hombre, a veces, no. Tarzán no podĂa saber de ningĂşn modo si estos hombres, y en particular el inglĂ©s, lo merecĂan.
—InglĂ©s —dijo para sĂ—, primero tĂş. Esperemos que pueda encontrarte antes que los leones o los buiroos.
De manera que Tarzán emprendiĂł la marcha siguiendo las huellas de un hombre al que no conocĂa. Tarzán siguiĂł las huellas del teniente Cecil Giles-Burton.