Tarzán y los náufragos
Tarzán y los náufragos Los hombres que observaban a los náufragos del Saigón eran guerreros. Llevaban cinturones que les pasaban por entre las piernas, cuyos extremos colgaban por la espalda, y tenÃan complicados bordados con hilos de colores o mosaico de plumas; se cubrÃan los hombros con una capa cuadrada y calzaban sandalias de piel de animal. Sus cabezas estaban adornadas con tocados de plumas y uno de entre ellos llevaba un mosaico de plumas; los adornos de su vestimenta eran de jade y su cinturón y sandalias llevaban incrustaciones de jade y oro, asà como sus brazales y perneras; en la nariz lucÃan un adorno tallado, que pasaba por un agujero hecho en el septo nasal; asimismo, eran de jade los aros de las orejas y el labio. Todos los adornos de aquel hombre eran más espléndidos que los de sus compañeros, porque Xatl Din era un noble.
Todos llevaban el rostro moreno tatuado, pero el tatuaje de Xatl Din era con mucho el más elaborado. Iban armados con arcos y flechas, y cada uno llevaba dos carcajs; asimismo, cada uno portaba una lanza y una honda para lanzar piedras. Además de estas armas, cada guerrero llevaba una larga espada hecha de recia madera, en cuyos lados estaban incrustadas hojas de obsidiana. Como protección llevaban escudos de madera cubiertos con pieles de animales. Observaron a los extranjeros durante un rato y después se alejaron, fundiéndose en la jungla.
