Una princesa de Marte
Una princesa de Marte 
Me encuentro con Dejah
Al mayordomo ante quien me presenté le habían dado instrucciones de que me alojara cerca del Jeddak. Éste, en época de guerra, siempre corre el riesgo de que lo asesinen, ya que la regla de que en la guerra todo está permitido parece constituir la única ética durante los conflictos marcianos.
Por lo tanto, me escoltó inmediatamente al gran cuarto en el que Than Kosis estaba en ese momento. El gobernador, que estaba abstraído en una conversación con su hijo Sab Than y varios cortesanos de su palacio, no advirtió mi entrada.
