Vida del emperador Carlomagno
Vida del emperador Carlomagno [30] Al final de su vida, como le doblegara el peso de la enfermedad y la vejez, hizo llamar a su presencia a Luis, su hijo y rey de Aquitania, y el único de los hijos de Hildegarda que le quedaba, y congregados en asamblea general los principales de todo el reino de los francos, por consejo de todos le nombró su asociado en todo el reino y heredero del título imperial. Luego, imponiéndole la diadema en la cabeza, ordenó que se le llamara augusto y emperador. Esta decisión fue acogida por todos los presentes de manera muy favorable, pues parecía inspirada por Dios en bien del reino. Este hecho aumentó aún más la majestad de Carlos e inspiró un terror no pequeño a los pueblos extranjeros. Después, tras despedir a su hijo, que marchó a Aquitania, de la manera acostumbrada, aunque cargado de años, se dirigió a cazar no lejos de su palacio de Aquisgrán, y regresó allí alrededor de las calendas de noviembre, tras pasar el resto del otoño ocupado en aquella actividad.