Vida del emperador Carlomagno
Vida del emperador Carlomagno »Queda constancia de que se encuentran, entre los otros tesoros y riquezas, tres mesas de plata y una de oro de considerable magnitud y peso. Sobre ellas resolvió y decidió que una, de forma cuadrangular, que contiene el plano de la ciudad de Constantinopla, sea entregada, junto con las otras ofrendas que han sido previstas para ello, a la basílica del bienaventurado apóstol Pedro, en Roma; la segunda, de forma redonda, sobre la que está representada la ciudad de Roma, se obsequiará al obispado de Ravena; la tercera, que sobrepasa en mucho a las otras por trabajo, belleza y peso, que abarca, en tres orbes concéntricos, un mapa del mundo entero dibujado en rasgos sutiles y menudos, y la de oro, señalada como cuarta, quedarán, por su decisión, en la tercera de las partes que se dividirá entre sus herederos y las limosnas.
»Tomó estas disposiciones y resoluciones en presencia de obispos, abades y condes que entonces pudieron asistir y cuyos nombres se detallan a continuación.
»Obispos: Hildebaldo, Ricolfo, Arn, Wolfario, Bernoino, Laidrado, Juan, Teodolfo, Jesse, Heito, Waltgaudo.
«Abades: Fridugiso, Adalungo, Engelberto, Irmino.
»Condes: Walah, Meginher, Odulfo, Esteban, Unroc, Burchardo, Meginardo, Hatón, Ricuino, Edón, Ercangario, Geroldo, Bero, Hildigerno, Roculfo.»