El molino de Floss
El molino de Floss El caballero de la ancha corbata blanca y camisa con chorreras que toma tan a gusto un brandy con agua en compañía de su buen amigo Tulliver es el señor Riley: un caballero de rostro céreo y manos gruesas, tal vez muy culto para ser subastador y tasador pero lo bastante generoso para mostrar bonhommie hacia meras amistades rurales de hábitos hospitalarios. El señor Riley se refería amablemente a estos conocidos denominándolos «gente de la vieja escuel».
