El molino de Floss
El molino de Floss El salón familiar era una habitación alargada con una ventana en cada extremo; desde una se divisaba la granja y un tramo del curso del Ripple hasta las orillas del Floss, y la otra daba sobre el patio del molino. Maggie estaba sentada con su labor junto a esta última ventana cuando vio entrar en el patio al señor Wakem, montado, como de costumbre, en su bello caballo negro; pero aquella vez no iba solo. Lo acompañaba alguien, cubierto con una capa, sobre un hermoso poni. Maggie apenas tuvo tiempo de advertir que se trataba de Philip cuando estaban ya ante la ventana y el muchacho la saludaba quitándose el sombrero; el padre de Philip percibió el gesto con el rabillo del ojo y giró la cabeza para mirarlos con aire severo.
