El molino de Floss

El molino de Floss

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo V

Tom debía llegar a primera hora de la tarde, y el corazón de Maggie no era el único que latía con fuerza cuando se acercó el momento de oír el sonido de las ruedas del coche; puesto que si la señora Tulliver albergaba algún sentimiento intenso, éste era el amor por su hijo. Por fin se oyó el rodar de la calesa y, a pesar del viento que empujaba las nubes y que probablemente no respetaría ni los rizos ni las cintas de su cofia, salió a la puerta e incluso colocó una mano sobre la transgresora cabeza de Maggie, olvidando todos los disgustos de la mañana.

—¡Ahí está mi niño! ¡Santo cielo, si no lleva cuello! ¡Seguro que se le ha caído por el camino, como si lo viera, y ha echado a perder la camisa! La señora Tulliver aguardaba con los brazos abiertos y Maggie daba saltitos, cambiando el peso de una pierna a la otra, mientras Tom descendía de la calesa.

—¡Hola! Yap, ¿tú también estás aquí? —dijo Tom, conteniendo virilmente sus emociones.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker