El molino de Floss
El molino de Floss Lector, no juzgues a Philip con severidad: las personas feas y deformes tienen gran necesidad de virtudes excepcionales porque sin ellas es probable que se sientan muy incómodas: pero quizá vaya demasiado lejos la teoría de que, como consecuencia de las desventajas personales, surgen virtudes inusuales, de la misma manera que los animales de climas más severos poseen pelo más denso. Se ha hablado demasiado de las tentaciones de la belleza, pero creo que son parejas a las de la fealdad, puesto que la tentación de excederse en un festín donde se ofrecen variadas delicias para los ojos, oídos y paladar depende en gran medida de la tentación que asalta a la desesperación del hambre. ¿Acaso la Torre del Hambre[27] no es la prueba máxima a la que puede someterse lo que hay de humano en nosotros?