El molino de Floss
El molino de Floss Raras veces los secretos se traicionan o se descubren tal como han previsto nuestros temores. Por lo general, el miedo imagina escenas terribles y dramáticas que nos acosan a pesar de la conciencia de que son poco probables; y durante el año que Maggie había soportado la carga de estar ocultando algo, la posibilidad de que la descubrieran se le había presentado siempre en forma de súbito encuentro con su padre o Tom mientras paseaba con Philip por las Fosas Rojas. Era consciente de que no era lo más probable; pero era ésa la escena que mejor simbolizaba su íntimo temor. La realidad prefiere mecanismos basados en indicios indirectos que dependen de coincidencias aparentemente triviales y actitudes imprevisibles, pero la imaginación trabaja con otro material.
Sin duda, una de las personas más alejada de los temores de Maggie era la tía Pullet y, puesto que no vivía en Saint Ogg’s y no era muy aguda de vista ni talento, éstos difícilmente se habrían fijado en ella. Y, sin embargo, la vía de la fatalidad —el trayecto del rayo— pasaba por ella. No vivía en Saint Ogg’s, pero el camino de Garum Firs se encontraba junto a las Fosas Rojas, en el extremo opuesto que tomaba Maggie.
