Middlemarch
Middlemarch Cuán feliz ha nacido y se ha educado
aquel que a otra voluntad no sirve;
cuya armadura son sus honestos pensamientos,
y la verdad más simple su única destreza
Tal hombre queda libre de vínculos serviles
o de esperanza de ascender, o de miedo a caer;
señor de sí mismo aunque no de tierras;
y que, sin tener nada, lo tiene todo.
SIR HENRY WOTTON
La confianza de Dorothea en los conocimientos de Caleb Garth, que se remontaba a cuando supo que aprobaba su proyecto de viviendas, aumentó muy rápidamente durante su estancia en Freshitt, ya que sir James la convenció para que recorriera las dos propiedades acompañándolos a ambos; el señor Garth respondía con la misma moneda a su admiración, y le dijo a su mujer que la señora Casaubon tenía una cabeza para los negocios nada frecuente en una mujer. Debe recordarse que con la palabra «negocios» Caleb no aludía nunca a las transacciones monetarias, sino a la competente dedicación a una tarea.
