Middlemarch
Middlemarch Como tus ojos ignoran el odio,
no puedo por ellos enterarme de tu cambio:
en las facciones de muchos la historia de un falso corazón
se escribe con mal humor, ceños y extrañas arrugas;
pero ordenó el Cielo al crearte
que habitara siempre en tu rostro el amor más sereno;
y fueran las que fuesen tus ideas o los movimientos de tu corazón,
tu apariencia reflejase únicamente dulzura.
SHAKESPEARE, Sonetos
