Middlemarch
Middlemarch A la misericordia, a la compasión, a la paz y al amor
todos rezan cuando están afligidos,
y a esas virtudes placenteras,
manifiestan su agradecimiento.
Porque la misericordia tiene corazón humano,
la compasión, un rostro humano;
el amor, la humana forma divina,
y la paz, el vestido humano.
WILLIAM BLAKE, Cantos de inocencia
Pocos días después Lydgate fue a Lowick Manor a petición de Dorothea. No se trataba de un llamamiento inesperado, ya que se produjo después de una carta del señor Bulstrode, en la que el banquero explicaba que había reanudado sus preparativos para abandonar Middlemarch y deseaba recordar a Lydgate sus recientes conversaciones acerca del hospital, ya que sus planes no se habían alterado. Bulstrode consideró deber suyo, antes de dar ningún nuevo paso, volver a tratar aquel asunto con la señora Casaubon, que insistió en discutirlo con Lydgate. «Es posible que los puntos de vista de usted hayan sufrido algún cambio —escribía el señor Bulstrode—; pero, en ese caso, también es conveniente que se lo exponga a ella».
