Middlemarch

Middlemarch

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Capítulo LXXIX

Vi en el sueño que, precisamente cuando terminaron de hablar, se estaban acercando a un pantano muy cenagoso que se hallaba en medio de la llanura; y los dos, por descuido, cayeron de repente en la ciénaga. El nombre del pantano era Desánimo.

BUNYAN

Cuando Rosamond se tranquilizó, Lydgate la dejó sola, confiando en que un calmante le facilitara el sueño y, al bajar al salón a recoger un libro que había dejado allí, con intención de pasar la velada en su cuarto de trabajo, vio sobre la mesa la carta de Dorothea. No se había atrevido a preguntarle a su mujer por la visita de la señora Casaubon, pero la lectura de la carta desvaneció cualquier duda, porque Dorothea mencionaba que iba a llevarla en propia mano.

Cuando Will Ladislaw llegó un poco más tarde, Lydgate se sorprendió tanto que quedó clara su ignorancia sobre la visita matutina y Will no podía preguntar: «¿No le ha dicho la señora Lydgate que he venido esta mañana?».

—La pobre Rosamond está enferma —explicó Lydgate después de las primeras palabras de bienvenida.

—Nada serio, espero —dijo Will.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker