Middlemarch

Middlemarch

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

«Estoy segura… por lo menos, confío —pensó Celia— en que llevar una gargantilla no suponga un obstáculo para mis oraciones. Y no creo que tenga que sentirme obligada por las ideas de Dodo ahora que empezamos a hacer vida social, aunque, por supuesto, mi hermana sí que debería obrar de acuerdo con ellas. Pero Dorothea no siempre es consecuente».

Así pensaba Celia, inclinada en silencio sobre su bordado hasta que oyó a su hermana llamándola.

—Ven, Kitty, mira mi proyecto; creeré que soy un gran arquitecto si consigo que escaleras y chimeneas no resulten incompatibles.

Mientras Celia se inclinaba sobre el papel, Dorothea acarició con la mejilla el brazo de su hermana. Celia entendió el significado de aquel gesto. Dorothea se arrepentía de haber obrado mal, y Celia la perdonó. Hasta donde alcanzaba su memoria común, siempre había existido una mezcla de crítica y de temor reverente en la actitud de Celia hacia su hermana mayor. La pequeña soportaba el yugo; pero ¿existe alguna criatura sometida al yugo que carezca de opiniones personales?


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker