Middlemarch
Middlemarch Un dÃa la señora Taft transmitió esta información a la señora Farebrother, que no dudó en pasársela a su hijo.
—No me sorprenderÃa nada de lo que pueda haber hecho Bulstrode, pero sentirÃa tener que pensar una cosa asà del señor Lydgate —fue su comentario.
—Vamos, madre —dijo el señor Farebrother, después de reÃr a carcajadas—, sabes muy bien que Lydgate procede de una excelente familia del norte. Nunca habÃa oÃdo hablar de Bulstrode hasta que llegó aquÃ.
—Eso está muy bien por lo que se refiere al señor Lydgate, Camden —dijo la anciana señora con aire de estar poniendo los puntos sobre las Ães—. Pero en cuanto a Bulstrode… la noticia puede ser cierta con respecto a algún otro hijo.