Middlemarch
Middlemarch Qui veut délasser hors de propos, lasse.[78]
PASCAL
El señor Casaubon no tuvo un segundo episodio semejante al primero, y al cabo de unos días empezó a recobrar su habitual estado de salud. Pero Lydgate parecía pensar que el caso necesitaba muchos cuidados. No solo usaba el estetoscopio (que por aquella época no se había convertido aún en instrumento de uso corriente), sino que se quedaba mucho tiempo junto al paciente examinándolo. A las preguntas que Casaubon le hacía replicaba que la causa de la enfermedad era el error común a los intelectuales: aplicarse a su tarea con demasiada intensidad y perseverancia; el remedio, conformarse con un trabajo más moderado y buscar alguna distracción. El señor Brooke, que se hallaba presente en una ocasión, sugirió que el señor Casaubon fuese de pesca, como hacía Cadwallader, y tuviera un taller para hacer juguetes, patas de mesa y otras cosas parecidas.
—En resumen: usted me recomienda que adelante la llegada de la segunda infancia —dijo el pobre Casaubon con cierta amargura—. Esas ocupaciones —añadió, mirando a Lydgate— supondrían para mí la misma distracción que para un encarcelado fabricar cuerdas.
