Middlemarch
Middlemarch —¡Ah, Kitty, eres una criatura maravillosa! —Pellizcó la barbilla de Celia, ya que su buen humor hacÃa que la considerara en aquel momento llena de simpatÃa y de atractivo… poseedora de todas las cualidades para ser, de allà en adelante, un querubÃn y, si no fuera doctrinalmente heterodoxo decirlo, apenas más necesitada de salvación que una ardilla—. Por supuesto no hace falta que la gente hable siempre bien. Pero nos damos cuenta de su capacidad mental cuando lo intentan.
—Quieres decir que sir James lo intenta y no lo consigue.
—Hablaba en general. ¿Por qué me interrogas acerca de sir James? No soy yo su principal interés.
—Pero, Dodo, ¿cómo es posible que creas una cosa as�
—Por supuesto. Me ve como su futura hermana, eso es todo. —Dorothea no habÃa aludido nunca a aquel tema, esperando, debido a cierta timidez sobre tales asuntos, compartida por las dos hermanas, a que algún suceso importante lo sacara a relucir.
Celia se ruborizó, pero dijo en seguida:
—Haz el favor de no seguir ni un momento más confundida en este asunto, Dodo. Cuando Tantripp me cepillaba el pelo el otro dÃa, dijo que el criado de sir James sabÃa por la doncella de la señora Cadwallader que su señor iba a casarse con la señorita Brooke, la mayor.