En los zapatos de Valeria
En los zapatos de Valeria Hasta que deja de serlo.
Lola es la primera en notarlo.
—Vale, tienes una cara de pecado que me fascina.
—No sé de qué hablas.
—Oh, por favor. Llevas semanas siendo una planta marchita y de pronto te brillan los ojos. Alguien te está regando, cariño.
—No digas tonterÃas.
Pero no puede evitar sonreÃr. Y Lola la conoce demasiado bien como para no notar la trampa.
—¿Es el de la barra?
—¿Qué? No.
—¡Es él! ¡Dios mÃo, Valeria!
—Baja la voz.
Pero es tarde. Lola está demasiado entretenida en el drama como para contenerse.
—No me digas que no ha pasado nada.
—No ha pasado nada.
Lola la mira con escepticismo.
—¿Y por qué siento que va a pasar?
Esa noche, Valeria vuelve a casa con una sensación de anticipación en la piel. Y como si el destino estuviera esperándola, encuentra otro mensaje.
📱 VÃctor: "Un dÃa vas a dejar de huir. Y ese dÃa, Valeria, va a ser increÃble."
Y lo peor es que sabe que tiene razón.