En los zapatos de Valeria
En los zapatos de Valeria Él se quita la chaqueta, deja las llaves sobre la mesita y se sienta en la cama.
—¿Cómo te fue hoy? —pregunta ella, con la voz neutra.
—Igual que siempre. —Se frota la cara con las manos—. Estoy muerto.
Valeria asiente. Se obliga a mirarlo, a recordar por qué lo eligió. Pero lo único que siente es la distancia que se ha instalado entre ellos.
Adrián la besa en la frente antes de acostarse. Valeria se queda con la mirada fija en el techo.
Y en la oscuridad, en el silencio, suena su teléfono.
📱 VÃctor: "Dime que esta vez no vas a huir."
Valeria cierra los ojos. No responde. Pero tampoco borra el mensaje.
DÃas después, el destino —o la tentación— se cruza en su camino.
Está con Lola en una cafeterÃa cuando lo ve. VÃctor, sentado en una mesa, mirándola con esa media sonrisa que la desarma.
Lola sigue hablando, pero Valeria ya no la escucha.
—Te está mirando como si fueras su siguiente comida —murmura Lola, sin dejar de remover su café.
—No digas tonterÃas.