En los zapatos de Valeria
En los zapatos de Valeria La pasión es inmediata, cruda, sin promesas ni expectativas. Él la toma como si siempre la hubiera estado esperando, como si su piel y la de ella hubieran nacido para encontrarse.
Pero después, cuando el fuego se apaga, cuando los cuerpos están exhaustos y la respiración vuelve a la normalidad, Valeria se da cuenta de algo.
VÃctor nunca ha sido de nadie.
Y no está segura de que quiera serlo ahora.
Valeria se reúne con sus amigas en un café.
—Cuéntalo todo —ordena Lola, apoyando la barbilla en las manos.
—No hay nada que contar.
—¡Por favor! Se te nota en la cara.
Valeria sonrÃe, removiendo su café con la cucharilla.
—VÃctor y yo estamos… viendo qué pasa.
Nerea frunce el ceño.
—¿Y qué pasa si pasa lo mismo que con Adrián?
Valeria parpadea. No habÃa pensado en eso.
¿Y si solo está reemplazando una relación rota con otra que ya viene con una fecha de caducidad?
Una noche, después de hacer el amor, Valeria se gira en la cama y lo mira.
—VÃctor… ¿tú qué quieres de esto?
Él la observa, serio por primera vez.