La conducta de la vida
La conducta de la vida COMPORTAMIENTO
La gracia, la belleza y el capricho
construyeron este portal dorado;
graciosas mujeres, hombres elegidos,
deslumbran al mortal:
el dulce y noble rostro de aquellos
es su encantador alimento;
no necesita ir tras ellos, su forma
a solas le asedia.
Rara vez los mira a la cara,
sus ojos exploran el terreno,
la verde hierba es un espejo
donde halla aquellos rasgos.
Apenas les dice nada
danza el corazón en su pecho,
y la serenidad le priva
de ingenio, palabras, reposo.
Demasiado débil para vencer
y cariñoso para rehuir
a los tiranos de su condena,
el defraudado Endimión
se desliza a la tumba.