La conducta de la vida
La conducta de la vida CONSIDERACIONES TEMPESTIVAS
Oíd lo que cantó el britano Merlín,
con la mirada aguda, la lengua sincera.
No digáis que los ladrones, al llegar,
usurpan los asientos por los que luchamos;
los antepasados que hallaron esta tierra
no tuvieron ventaja alguna;
siempre del que mañana vendrá
esperan buen préstamo los hombres.
Pero si pensáis en medir vuestro camino,
fijaos en que lleváis el peso más ligero.
El que tiene poco puede dar al que tiene menos,
y también tú, hijo de Cyndyllan, cuídate
de llevar el oro poderoso y aprestos,
de vacilar antes de dar fin a tu tarea;
sólo los de armas ligeras suben la colina.
El más rico de los señores es el uso
y la musa más rubicunda, la salud.
Vive al sol, nada en el mar,
bebe la salubridad del viento:
donde brilla en mayo la estrella Canope
los pastores son agradecidos, felices las naciones.
La música que llega a lo profundo
y todo lo cura es una palabra cordial:
oculta tu saber con deleite,
juega con el arco, pero da en el blanco.