Poesía completa
Poesía completa En el mismo lugar, cuando la Naturaleza vestía
el mismo brillo celestial,
estoy seguro de haber visto antes estas formas,
aunque hace ya muchas primaveras.
Solo que él tenía bucles luminosos
y ella tenía el cabello como el ala de un cuervo,
mientras que, ahora, los rizos de él son oscuros como la noche
y, los de ella, claros como la mañana[25].
Además he soñado con lágrimas cuyas huellas
nunca se borrarán,
con una agonía que barre velozmente
el verdor del corazón.
He soñado un solo día como este
en este mes de mayo incomparable.
La vi dar un beso sin respuesta
cuando murió el espíritu de él.
Esos jóvenes ojos brillaron dulcemente
para luego mirarle en su último adiós.
Y la pálida Muerte imprimió a esas mejillas
divinas su inmutable color.
