El origen de la familia, la propiedad privada y el estado
El origen de la familia, la propiedad privada y el estado ¿Por qué esa reserva, en la cual es difÃcil no advertir una conspiración del silencio, sobre todo si se toma en cuenta las numerosas citas hechas por simple cortesÃa, y otras pruebas de camaraderÃa en que abundan las obras de nuestros reconocidos investigadores de la prehistoria? ¿Quizá porque Morgan es americano, y resulta muy duro para los historiadores ingleses, a pesar del muy meritorio celo que ponen en acopiar documentos, tener que depender en cuanto a los puntos de vista generales necesarios para ordenar y agrupar los datos, en una palabra, en cuanto a sus ideas, de dos extranjeros de genio, de Bachofen y de Morgan? Aun pudiera pasar el alemán, pero ¡el americano! En presencia de un americano vuélvese patriota todo inglés; he visto en los Estados Unidos ejemplos graciosÃsimos[8]. Agréguese a esto que MacLennan fue, en cierto modo, proclamado oficialmente el fundador y el jefe de la escuela prehistórica inglesa; que, hasta cierto punto, en prehistoria se consideraba de buen tono no hablar sino con el más profundo respeto de su alambicada construcción histórica, que conducÃa desde el infanticidio a la familia de derecho materno, pasando por la poliandria y el matrimonio por rapto. TenÃase como grave sacrilegio manifestar la menor duda acerca de la existencia de «tribus» endógamas y exógamas que se excluÃan absolutamente unas a otras; por tanto, Morgan, al disipar como humo todos estos dogmas consagrados, cometió una especie de sacrilegio. Además, los hacÃa desvanecerse con argumentos cuya sola exposición bastaba para que todo el mundo los admitiese como evidentes. Y los adoradores de MacLennan, que hasta entonces vacilaban, perplejos, entre la exogamia y la endogamia, sin saber qué camino tomar, casi se vieron obligados a darse de puñadas en la frente, y exclamar: «¿Cómo hemos podido ser tan pazguatos para no haber descubierto todo esto nosotros mismos hace mucho tiempo?».