El mártir del Gólgota
El mártir del Gólgota —Si tú consientes en ser mi esposa, acepta esta prenda.
Los escribas extendieron el contrato con esta lacónica fórmula:
«Yo, José, hijo de Natham, he dicho a María, hija de Joaquín: Sé mi esposa según la ley de Moisés y de Israel. Yo prometo honrarte y proveer a tu mantenimiento y a tus vestidos, según la costumbre de los maridos hebreos, que honran a sus mujeres y las mantienen como conviene. Yo doy, desde luego, la suma prescrita por la ley de doscientos zuces,[35] y te prometo, además de los vestidos y alimentos y todo lo que sea necesario, la amistad conyugal, cosa común a todos los pueblos del mundo».
Aquí firmaba el marido y los testigos, y luego seguía de este modo el contrato:
«María ha consentido en ser la esposa de José, quien de su voluntad, para formar viudedad conforme a sus propios bienes, añade a la suma anteriormente indicada la de ochocientos zuces».[36]
Después de esta ceremonia se elevaron alabanzas al Dios de Israel, siendo a la conclusión bendecidos los esposos por un sacerdote que representaba al difunto padre de María.