El mártir del Gólgota
El mártir del Gólgota LOS REYES MAGOS
Las trompetas lanzan al viento el toque de partida en la populosa ciudad de Seleucia. Los soldados bárbaros de la moderna Babilonia se agrupan bajo los altivos pórticos del palacio de su anciano rey. En sus robustos brazos brillan los buzabens (brazaletes) de oro; sus callosas manos empuñan la pesada lanza o el ligero arco.
Fuertes como el león, ligeros como el gamo, tendidos en mitad de la ancha plaza del palacio, esperan los dromedarios la hora de la partida. Su chatas cabezas enjaezadas con borlas de plata y seda, aspiran con delicia el aire puro de la mañana. Los esclavos comienzan a colocar las tiendas, los cajones de víveres y los pellejos de agua para el viaje, sobre sus robustos y jibosos lomos.
