El mártir del Gólgota
El mártir del Gólgota EL DESIERTO
La tradición poco o nada dice del largo y peligroso itinerario que siguieron los Santos Viajeros desde Nazareth, su patria nativa, hasta Matarieh, la pintoresca aldea de Egipto, que eligieron como patria adoptiva durante siete años de destierro.
Si se consultan los eruditos cálculos de los cronologistas de la Virgen, se hallarán distintas opiniones sobre el modo o manera de hacer la peligrosa travesía del desierto.
Desde las costas de Siria hasta Heliópolis, emplea un camello diez o doce días, y aunque nada hay imposible para Dios, un viajero no podrá cruzar las inmensas soledades de arena del desierto a pie, sin emplear un mes en el viaje, e indudablemente hallarán entre aquellas abrasadoras arenas su sepultura.
Siguiendo, pues, la opinión de los sabios escritores que creen más verosímil que la Santa Familia se reuniría en las costas de Siria con una caravana para emprender el peligroso paso del desierto, y atendiendo a que este viaje debió llevarse a cabo por el mes de marzo y que el equinoccio de la primavera estaba próximo, tiempo en que el simún arrolla con su mortífero aliento las soledades del desierto, nosotros hemos adoptado este medio por creerlo menos inverosímil.
