El mártir del Gólgota
El mártir del Gólgota LA LEY DE LAS DOCE TABLAS
Era éste un hombre de cincuenta años de edad. Su expresivo y bondadoso rostro se hallaba extremadamente afeitado. Por su frente despejada cruzaban esas arrugas tan peculiares a los hombres estudiosos, que, despreciando los mentidos placeres del mundo, les sorprende la primera cana encorvados sobre sus libros.
Sus cabellos entrecanos caían descompuestos sobre sus hombros, demostrando con su aspereza indómita que el hierro de los peluqueros romanos no se había introducido nunca en ellos para domarles en caprichosos rizos, según la costumbre de la época.
