El mártir del Gólgota
El mártir del Gólgota LA AGONÍA
Hierve mi carne en gusanos; llagas asquerosas cubren todo mi cuerpo; mi piel seca se ve toda encogida y arrugada.
Si concibo alguna esperanza de hallar algún descanso cuando por la noche me recojo a reposar, consolándome con gemidos y buscando alivio a mis males con lágrimas y con suspiros, entonces, lleno de sobresalto, me veo acometido de espanto con las imágenes y sueños que hurtan mi calma. (Libro de Job, versión parafrástica.)
LA DOBLE CADENA
Retrocedamos algunas horas y tomemos el quebrado hilo de nuestra narración desde el momento en que el príncipe Antipatro, viendo perdida su causa, abandonó el templo, buscando en la fuga la salvación de su vida, amenazada tan de cerca por la vencedora espada de los romanos.
