El mártir del Gólgota
El mártir del Gólgota EL BAUTISMO DE SANGRE
Desde aquel día perteneció a la terrible cuadrilla de los samaritanos el huérfano de Jerusalén.
Su juventud, su valor y su gracia personal fueron entre aquellos desalmados poderosos motivos para que todos le miraran con cierta deferencia, que no se escapó a la perspicacia del joven aventurero. Por otra parte, Abaddon, viejo encanecido en el crimen, comenzó a mirarle como a un hijo.
Su corazón encallecido no había amado nunca, y ante aquel bello y temerario joven que la casualidad le había lanzado ante su paso, comenzó a sentir esa dulce simpatía, ese afán desinteresado y puro que sienten los padres por los hijos.
Dimas, medianamente instruido en las Sagradas Escrituras por un rabino, amigo inseparable de su difunto padre, tenía la ventaja sobre todos sus feroces compañeros de leer y escribir el hebreo con bastante corrección.
