El mártir del Gólgota
El mártir del Gólgota EL PASTOR DE LAS ALMAS
20. Y alzando los ojos hacia sus discípulos decía: Bienaventurados los pobres, porque de ellos es el reino de los cielos.
21. Bienaventurados los que ahora tenéis hambre, porque hartos seréis. Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis.—(Evangelio de San Lucas, cap. VI.)
LA NUEVA LEY
Chateaubriand ha dicho: «Jesucristo apareció en medio de los hombres lleno de gracia, de verdad, de dulzura, porque vino a ser el más desgraciado de todos los mortales.
»Sus palabras conmueven; todos sus prodigios los hace en favor de los miserables, de los desgraciados, de los afligidos».
Jesús, después del desierto, se encaminó a Galilea. Su santa misión va a empezar. Humilde pastor de almas busca por doquiera a la oveja descarriada para tornarla a su redil. Para encarnar sus preceptos en el corazón de los desgraciados escoge el apólogo o la parábola. La naturaleza es el gran libro que abre ante los ojos del pueblo.
