Enquiridion
Enquiridion Pero hasta aquí no he hecho nada loable, porque cuando haya encontrado ese intérprete, todavía me faltará lo principal, que es seguir sus instrucciones; pues si me quedo admirando tan sólo la interpretación, no me convertiré en filósofo sino en literato. Tan sólo que, en lugar de explicar a Homero[6], disertaré sobre Crisipo. Por lo tanto, si alguien me pide que le lea a Crisipo, lo que me da vergüenza no es no entenderle, sino que no puedo demostrar que mis actos se hallan de acuerdo y en consonancia con su discursos.
Sean cuales fueren las reglas morales que te has propuesto, respétalas como si fuesen leyes, como si cometieses sacrilegio al violar cualquiera de ellas. No te preocupes por lo que digan de ti porque, al fin y al cabo, eso no es algo que te deba importar.
¿Cuánto tiempo más piensas tardar en ser digno de los más elevados progresos y en seguir los dictados de la razón? Has recibido los principios filosóficos con los cuales debes estar familiarizado. ¿Qué otro maestro estás esperando para comenzar a enmendarte? Ya no eres un adolescente sino un adulto. Por consiguiente, si continúas siendo negligente y perezoso, y siempre aplazas las cosas añadiendo excusas a más excusas, posponiendo el día en que te dedicarás a ti mismo, se te pasará la vida sin darte cuenta y, sin haber progresado, seguirás siendo alguien del vulgo hasta el día de tu muerte.