Manual de vida
Manual de vida Aprendamos a aceptar lo que nos depare la divinidad
¿Para qué nacen las espigas? ¡No será para que se sequen! Pero se secan. ¿No será para ser cosechadas? Es que no son absolutas de nacimiento. Si pudieran percatarse, ¿deberÃan pedir no ser nunca cosechadas? AsÃ, sabed que también en los hombres es una maldición el no morir. El no ser cosechado es como no llegar a la madurez […].
