Manual de vida

Manual de vida

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

89

En qué se distinguen el filósofo y el profano

La primera diferencia entre el particular y el filósofo: el uno dice: «¡Ay, mi pobre muchachito, mi pobre hermano; ay, mi pobre padre!», mientras que el otro, si en algún caso se ve obligado a decir «¡Ay!», tras esperar un poco añade: «¡Pobre de mí!». Y es que nada ajeno puede poner impedimentos o perjudicar al albedrío, si no es a él mismo. Por tanto, si también nosotros nos inclináramos a esto de modo que, cuando andamos por malos caminos, nos culpáramos a nosotros mismos y recordáramos que nada es responsable de la alteración y de la agitación sino la opinión, os juro por todos los dioses que progresaríamos.

Pero, en realidad, tomamos otro camino desde el principio. Ya siendo nosotros todavía niños, la nodriza, si alguna vez distraídos tropezábamos, no nos pegaba a nosotros, sino que golpeaba a la piedra. ¿Qué había hecho la piedra? ¿Había de apartarse por tu estupidez infantil? E igualmente, si no hallábamos qué comer después del baño, el pedagogo nunca contenía nuestro deseo, sino que azotaba al cocinero. Hombre, ¿verdad que no te hemos puesto de pedagogo de ése, sino de nuestro hijo? Corrígele, ayúdale. De este modo, aun después de haber crecido parecemos niños. Que entre músicos el niño es ignorante de música; entre letrados, el iletrado; en la vida, el inculto.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker