Manual de vida
Manual de vida Riesgos del trato con los profanos
Por fuerza el que condesciende con algunos más allá de la conversación o el banquete o, simplemente, la convivencia, o bien se hace semejante a ellos o bien los lleva a su terreno. Y es que si pones un tizón apagado junto al que está ardiendo, o aquél apagará a éste, o éste hará que aquél prenda. Siendo tal el peligro es preciso condescender con los particulares en tales tratos recordando que es imposible que el que trata con el tiznado no se pringue también él de tizne. ¿Qué harás si está hablando de gladiadores, si de caballos, si de atletas, si —lo que es aún peor— de los hombres: «Fulano es malo; Zutano, bueno; esto estuvo bien; lo otro, mal», y si además se burla, si hace bromas, si tiene mala idea? ¿Tiene alguno de vosotros alguna herramienta como el citarista cuando toma la lira, que tan pronto como toca las cuerdas conoce las desafinadas y afina el instrumento? ¿Como la capacidad que tenÃa Sócrates que en todo trato llevaba a su terreno a los que estaban con él?
