Manual de vida
Manual de vida Digno como un filósofo
Esto es la dignidad personal, asà es de fuerte para los que acostumbran a tenerla en cuenta en sus decisiones:
—Venga, Epicteto, aféitate.
Si soy filósofo contesto: «No me afeito[5]».
—Pues te haré decapitar.
—Si te parece oportuno, decapÃtame.
¿Por qué entonces, si hemos nacido para eso, no nacen con ese carácter <de dignidad> todos o la mayorÃa?
¿Es que todos los caballos nacen veloces y todos los perros buenos para seguir pistas? Y entonces, ¿qué? ¿Es que por no estar bien dotado habré de despreocuparme de ello? ¡Desde luego que no! Epicteto no será superior a Sócrates, pero si tampoco es peor, con eso me basta. Tampoco seré Milón, y no por eso me despreocupo de mi cuerpo. Ni Creso, y no por eso me despreocupo de mi hacienda. Ni, en pocas palabras, nos despreocupamos del cuidado de ninguna otra cosa cuando renunciamos a lo más elevado.
