Manual de vida
Manual de vida Un filósofo de verdad
Entonces, ¿quién es estoico? Igual que llamamos estatua fidíaca a la modelada según el arte de Fidias, así también mostradme uno modelado según las doctrinas de que habla. Mostradme uno enfermo y contento, en peligro y contento, muriendo y contento, exiliado y contento, en peligro y contento. Mostrádmelo. Por los dioses, deseo ver un estoico. Pero no podéis mostrarme a nadie modelado así. Mostradme al menos uno que se esté modelando, uno con inclinación a ello. Hacedme el favor. ¡No privéis a un anciano de ver un espectáculo que hasta ahora no vio! ¿Creéis que habéis de mostrarme el Zeus o la Atenea de Fidias, obras en marfil y oro? Que alguno de vosotros muestre un alma de hombre que quiere tener la misma opinión que la divinidad y no quiere ya hacer reproches a la divinidad ni a los hombres, ni fallar en nada, ni ir a caer en dificultades, ni enfurecerse, ni sentir envidia, ni rivalizar con nadie… ¿Para qué andar con ambages? Que ansíe transformarse de hombre en dios y que pretenda la compañía de Zeus en este cuerpecito mortal.
