Manual de vida
Manual de vida Las opiniones y representaciones
La función del hombre bueno y honrado es usar las representaciones conforme a la naturaleza. Toda alma, por naturaleza, igual que asiente a lo verdadero, niega lo falso y ante lo incierto se abstiene, así también ante el bien reacciona con deseo; ante el mal, con rechazo; ante lo que no es malo ni bueno, de ninguna de las dos maneras.
Pero, en realidad, cualquier representación nos coge pasmados y si vemos uno de luto decimos: «¡Está deshecho!»; si a un cónsul: «¡Feliz él!»; si a un desterrado: «¡Infeliz!»; si a un mendigo: «Pobre, no tiene qué comer». Estas opiniones viles son las que hay que echar abajo, por esto hemos de esforzarnos. ¿Qué es el llorar y el gemir? Una opinión. ¿Qué es la desdicha? Una opinión. ¿Qué son la rivalidad, la disensión, el reproche, la acusación, la impiedad, la charlatanería? Todo eso son opiniones y nada más, y opiniones sobre cosas ajenas al albedrío como si se tratara de bienes y males. Que alguien lleve esa actitud a lo que depende del albedrío y yo le doy palabra de que se mantendrá en calma, sea como sea lo que le rodee.