Manual de vida
Manual de vida Lo que depende de nosotros
De los seres, unos los hizo la divinidad dependientes de nosotros; otros, no dependientes de nosotros. Hizo dependiente de nosotros lo más hermoso y lo que más afán merece, con lo que la propia divinidad es feliz: el uso de las representaciones. Cuando ese uso es correcto, es la libertad, la serenidad, el buen ánimo, el equilibrio; es también la justicia y la ley y el buen sentido y toda la virtud. Pero todo lo demás no lo hizo dependiente de nosotros. Por tanto, hemos de estar de acuerdo con la divinidad y, discerniendo por ese medio los asuntos, atender a nuestra vez por todos los medios lo que depende de nosotros y dejar en manos del mundo lo que no depende de nosotros, y tanto si nos pide los hijos como si la patria o el cuerpo o cualquier otra cosa, cedérselo gustosos.
