Manual de vida
Manual de vida … ni los ejercicios de escuela: es necesaria la práctica
En la escuela somos impetuosos y locuaces y, si acertamos a dar en cualquier cuestioncilla relativa a algo de esto, capaces de llegar a las consecuencias. Pero sácanos a la práctica y hallarás unos pobres náufragos. Que vayamos a dar en una representación turbadora y te sabrás a qué nos aplicábamos y en qué nos ejercitábamos. Por lo demás, con nuestra negligencia vamos siempre añadiendo algo al montón y haciendo las cosas mayores de lo que son. Por ejemplo, yo, cuando navego, inclinándome al abismo o mirando el mar en torno mÃo y al no ver tierra, me pongo fuera de mà y al imaginarme que habré de tragarme toda esa agua si naufrago, no se me ocurre que tres cuartillos me bastan. Entonces, ¿qué me inquieta? ¿El mar? No, sino la opinión. Igualmente, cuando hay un terremoto, me imagino que la ciudad va a caerme encima. ¿Es que no basta una piedrecilla pequeña para sacarme los sesos?
