Manual de vida
Manual de vida La providencia divina
—¿Y de qué voy a comer, si no tengo nada? —dice uno.
¿Cómo lo hacen los esclavos y los fugitivos? ¿Con qué cuentan al abandonar a sus dueños? ¿Con campos o con servidores o con vajillas de plata? Con nada, sino consigo mismos. Y sin embargo, no les falta el alimento. ¿Hará falta que nuestro filósofo emprenda su viaje confiando y apoyándose en otros y que no se ocupe de sí mismo y que sea inferior y más cobarde que las bestias irracionales, que se bastan cada una a sí misma y no les falta ni el alimento ni la morada ni medios de vida adecuados y conformes a su naturaleza?
