Manual de vida
Manual de vida Y la búsqueda del bien nos acerca a ella
Pues todo ser vivo es de ese natural: rehuir y apartarse de lo que le parece perjudicial y sus causas, e ir en busca de lo beneficioso y sus causas y admirarlo. Pues es imposible que uno que cree ser perjudicado se deleite con lo que le parece que le perjudica, igual que es imposible que se deleite con el propio perjuicio. De ahí que el padre sea injuriado por el hijo cuando no hace partícipe al hijo de lo que le parecen ser bienes. Y eso es lo que hizo a Polinices y Eteocles enemigos mutuos, el creer que el ser rey era un bien. Por eso injuria también el labrador a los dioses, por eso los injuria el marinero, por eso los injuria el comerciante, por eso los injurian los que pierden a sus mujeres y sus hijos. Pues donde está la conveniencia, allí está también la piedad. De modo que quien se preocupa de desear y rechazar como es menester, en ello mismo se preocupa también de la piedad.
