Manual de vida
Manual de vida Cómo reconocer y salvaguardar la dignidad personal
Uno preguntó: «¿Cómo reconoceremos cada uno nuestra dignidad personal?».
Respondió: «¿Cómo es el toro el único que, cuando ataca el león, se da cuenta de su propia fuerza y se adelanta en defensa de todo el rebaño? ¿O no es evidente que a esa posesión de la fuerza le acompaña también la conciencia de la misma? También entre nosotros el que tenga esa capacidad no dejará de reconocerla. Pues ni el toro ni el hombre de nobleza se hacen de repente, sino que han de mantenerse en forma durante el invierno[10], han de prepararse y no precipitarse a la buena de Dios hacia lo que no conviene en absoluto».
Fíjate sólo en una cosa: en por cuánto vendes tu albedrío. Si no otra cosa, hombre, al menos eso no lo vendas por poco.
