El palacio malvado
El palacio malvado Las palabras de Callum confirmaron lo que Ella temía: Brooke había estado jugando un juego mucho más grande de lo que todos creían, y ahora esa misma red de peligros estaba envolviendo a los Royal.
Más tarde, cuando se retiró a su habitación, encontró una nota deslizada bajo la puerta. La letra era desconocida, pero las palabras eran claras y escalofriantes: "Deja de buscar, o pagarás el precio."
El miedo la golpeó, pero también lo hizo una determinación feroz. No podía detenerse ahora, no cuando estaba tan cerca de entender qué había llevado a Brooke a su final.
A la mañana siguiente, mientras Easton discutía con Callum en la cocina sobre cómo sacar a Reed de la cárcel, Ella aprovechó para revisar una última vez la habitación de Brooke. En el fondo de un cajón, encontró algo inesperado: un teléfono viejo, escondido bajo una capa de polvo. Al encenderlo, se dio cuenta de que había un solo contacto guardado, marcado como "Urgente".
Sin dudarlo, marcó el número.
—¿Quién eres? —contestó una voz masculina, grave y desconfiada.
—Soy Ella Harper. Brooke Davidson vivía en esta casa y estoy intentando entender qué pasó con ella.
La línea quedó en silencio por un momento antes de que la voz respondiera.