El principe roto
El principe roto —Esto se acaba ahora —dijo Reed, con una frialdad que no reconocÃa en su propia voz.
Brooke levantó una ceja, claramente divertida. —¿Y qué vas a hacer, Reed? ¿Contarle a tu padre la verdad? ¿O prefieres que lo haga yo?
Reed dio un paso hacia ella, sus ojos llenos de fuego. —No me importa lo que hagas conmigo, pero mantente lejos de Ella. Si te atreves a acercarte a ella de nuevo, lo lamentarás.
La risa de Brooke llenó la habitación, pero habÃa algo diferente esta vez. Una pizca de inseguridad que no habÃa estado allà antes.
Reed salió del despacho, sintiendo por primera vez en semanas que tenÃa el control. Pero sabÃa que la batalla aún no habÃa terminado, y que para proteger a Ella, tendrÃa que enfrentarse no solo a Brooke, sino también a los demonios que él mismo habÃa desatado.
Reed despertó antes del amanecer, con los primeros rayos del sol apenas filtrándose a través de las gruesas cortinas de su habitación. La mansión Royal seguÃa envuelta en silencio, pero él no podÃa escapar de los gritos que resonaban en su mente. El rostro de Ella, su mirada herida y su desconfianza, lo perseguÃan incluso en sus sueños.
