Fábulas
Fábulas Para ello entonces degollaron a la cabra y así curar al asno.
Llamaba un cabrero a sus cabras para llevarlas al establo.
Una de ellas, al pasar por un rico pasto se detuvo, y el cabrero le lanzó una piedra, pero con tan mala suerte que le rompió un cuerno.
Entonces el cabrero le suplicó a la cabra que no se lo contara al patrón, a lo que la cabra respondió:
— ¡Quisiera yo quedarme callada, mas no podría. Bien claro está a la vista mi cuerno roto.!
Conducía Hermes un día por toda la tierra una carreta cargada de mentiras, engaños y malas artes, distribuyendo en cada país una pequeña candidad de su cargamento.
Más al llegar al país de los malvados, los astutos y los aprovechados, la carreta, según dicen, se atascó de pronto, y los habitantes del país, como si se tratara de una carga preciosa, saquearon el contenido de la carreta, sin dejar a Hermes seguir a los otros pueblos.