Fábulas
Fábulas El cuervo, para demostrarle a la zorra que no le faltaba la voz, soltó la carne para lanzar con orgullo fuertes gritos.
La zorra, sin perder tiempo, rápidamente cogió la carne y le dijo:
- Amigo cuervo, si además de vanidad tuvieras entendimiento, nada más te faltarÃa realmente para ser el rey de las aves.
Un flaco y hambriento cuervo se posó en una higuera, y viendo que los higos aún estaban verdes, se quedó en el sitio a esperar a que maduraran.
Vio una zorra al hambriento cuervo eternizado en la higuera, y le preguntó qué hacÃa. Una vez que lo supo, le dijo:
- Haces muy mal perdiendo el tiempo confiado a una lejana esperanza; la esperanza se llena de bellas ilusiones, mas no de comida.
Una zorra saltaba sobre unos montÃculos, y estuvo de pronto a punto de caerse. Y para evitar la caÃda, se agarró a un espino, pero sus púas le hirieron las patas, y sintiendo el dolor que ellas le producÃan, le dijo al espino: