Fábulas
Fábulas Un cuervo que se encontraba muy enfermo dijo a su madre: - Madre, ruega a los dioses por mí y ya no llores más. La madre contestó: - ¿Y cuál de todos, hijo mío, tendrá piedad de tí? ¿Quedará alguno a quien aún no le hayas robado la carne?
Un cuervo que había caído en un cepo prometió a Apolo que le quemaría incienso si lo salvaba; pero una vez liberado de la trampa olvidó su promesa. Capturado de nuevo en otro cepo, dejó a Apolo para dirigirse a Hermes, prometiéndole también un sacrificio. Mas el dios le dijo: - ¿Cómo voy a creerte ahora, miserable, si ya engañaste y renegaste de tu primer señor?
Andaba un cuervo escaso de comida y vio en el prado a una culebra dormida al sol; cayó veloz sobre ella y la raptó. Mas la culebra, despertando de su sueño, se volvió y lo mordió. El cuervo viéndose morir dijo: - ¡Desdichado de mí, que encontré un tesoro pero a costa de mi vida!