Fábulas
Fábulas El labrador riéndose dijo:
- Será todo como lo dices, pero yo sólo sé esto: Te capturé junto con estas ladronas, las grullas, y por lo tanto te corresponde morir junto con ellas.
Removiendo un labrador con su pala el suelo, encontró un paquete de oro. Todos los dÃas, pues, ofrendaba a la Tierra un presente, creyendo que era a ésta a quien le debÃa tan gran favor.
Pero se le apareció la Fortuna y le dijo:
- Oye, amigo: ¿por qué agradeces a la Tierra los dones que yo te he dado para enriquecerte? Si los tiempos cambian y el oro pasa a otras manos, entonces echarás la culpa a la Fortuna.
Una serpiente se acercó arrastrándose adonde estaba el hijo de un labrador, y lo mató.
Sintió el labrador un dolor terrible y, cogiendo un hacha, se puso al acecho junto al nido de la serpiente, dispuesto a matarla tan pronto como saliera.